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Las dificultades para desheredar a un hijo

En ocasiones, la falta de relación manifiesta entre padres e hijos puede acabar en un proceso de desheredación. Pero debemos hacernos una pregunta, es viable dejar a tus descendientes sin derecho a la legítima? Según nuestro departamento jurídico de BAC ASSESSORIA I CONSULTORIA, cualquier persona puede disponer libremente del futuro de sus bienes cuando se dispone a realizar un testamento, por lo que puede otorgar sus últimas voluntades de forma absolutamente libre y puede nombrar heredero o herederos de sus bienes a quien considere oportuno.”

No obstante y a pesar de la plena autonomía del testador para efectuar el libre reparto de sus bienes mediante testamento, la ley impone la obligación de dejar una parte del valor de la herencia a los “herederos forzosos” o “legitimarios”. El importe de la legítima es de un cuarto sobre el total de la herencia a repartir entre los que tengan derecho a ella.
A pesar de la obligación legal de dejar una parte de la herencia en concepto de legítima, la ley también prevé unas limitadas causas de desheredación que a grandes rasgos son las siguientes:
1- Haber sido condenado mediante Sentencia firme penal por un delito contra la persona o la integridad del causante (padre o madre).
2 - La denegación de dar alimentos en los casos en que existía la obligación legal para dárselos.
3 - El maltrato grave al progenitor.
4 - La ausencia manifiesta y continuada de relación familiar entre el causante y el legitimario, si es por una causa exclusivamente imputable al legitimario. Precisamente esta última es la causa más frecuente de la desheredación en los últimos tiempos. Parece ser que cada vez es más frecuente que un hijo no mantenga ningún tipo de relación con sus padres y su entorno familiar y sólo cuando estos fallecen, aparecen para reclamar su parte de la legítima, frente a la sorpresa del resto de la familia.
Con el fin de evitar este tipo de situaciones tan desagradables y conflictivas, los legisladores –por ejemplo como en el caso de Catalunya- han establecido ésta entre las posibles causas de desheredación. Si bien esta falta de relación debía de ser forma manifiesta y continuada. Es decir, la falta de relación debe ser “conocida” y “no esporádica”, lo que es igual a la práctica inexistencia de vínculos no sólo afectivos sino de contacto físico y que estos sean notorios para todos los de su entorno. Además, las razones de distanciamiento únicamente se deben atribuir al hijo.
No obstante desde BAC ASSESSORIA I CONSULTORIA, apuntamos que el principal inconveniente de esta causa de desheredación es que se prevé expresamente que si el hijo no está de acuerdo con la cláusula de exclusión del derecho a la legítima, la puede impugnar.” Una vez impugnada, será el heredero el que deberá demostrar que la citada causa es cierta. Es decir, debe ser el heredero el que pruebe que no existía una relación familiar de manera manifiesta y continuada y que únicamente era responsabilidad del hijo.”
Evidentemente esta circunstancia dificulta todavía más probar si es cierto o no que había mala relación. Seguramente lo menos difícil será probar la falta de relación entre las partes a través de la declaración de amigos o familiares. Sin embargo desde BAC ASSESSORIA I CONSULTORIA, advertimos que el problema será determinar a cual de los dos (padre-hijo) se le debe imputar la falta de relación manifiesta.